1. Skip to Menu
  2. Skip to Content
  3. Skip to Footer>

River Plate 1 - Rosario Central 1

PDFImprimirE-mail

El River Plate de los últimos años que te ilusiona y con una facilidad increíble te decepciona, ese River fue el que vimos el sábado. Arriba el Chori y el Torito dan miedo a los rivales y la defensa se encarga de dar miedo a los hinchas millonarios. Es tan obvio en cada jugada que a River lo van a poner en peligro que con que los rivales pasen el medio campo con la pelota el hincha ya se agarra la cabeza y solo resta esperar un milagro. Fernando Cavenaghi en el partido River-Central Tras el gol de Gonzalo Castillejos, River salió decido a buscar el empate. Quería rápidamente torcer la historia adversa. Y, bajo ese afán, en una de los primeros ataques, Fernando Caveanghi tuvo la chance de igualar las cosas. Iban ocho minutos del segundo tiempo, cuando Alejandro Domínguez, tratando de ser el eje de juego del equipo de Matías Almeyda, se sacó un hombre de encima para dejar mano a mano a Cavenaghi ante Jorge Broun. El Torito tomó la pelota en el ingreso al área grande, pero lejos de fusilar al arquero de Central, optó por amagar y cruzársela al palo más lejano. Con inteligencia, el Uno del Canalla adivinó la intención del delantero y terminó tapando el balón con su mano derecha.

Pero el emblema del Millo tuvo su revancha. Una vez más, Domínguez se encargó de asistirlo a los 32 minutos. Y, ahí, con su estampa de goleador, no perdonó. Ante la salida de Broun, Cavenaghi lo anticipó y se la cruzó al segundo palo para estampar el 1-1 en un Monumental al que lo comenzaba a invadir la impaciencia de la gente. El Torito tuvo su revancha y, de paso, se anotó un grito más en su carrera personal, la del máximo goleador del torneo. River en lo más alto de la tabla y el Torito, con 13 gritos, también. Central pagó un alto costo refugiándose cerca de su área. Pero, a diferencia de River, priorizó el sentido colectivo. Con su mediocampo de corte, recuperación y elaboración, complicó mucho. En especial, porque River nunca hizo pie en el círculo central, donde Cirigliano y Aguirre perdieron ante el dominio de Carrizo y Rivero. Hasta que Almeyda metió mano en el banco, esta vez, con mucha lucidez. Y le dio pista a Ríos. Y ubicó a Ocampos por la derecha. Y tuvo algo de fútbol con González. ¿Y si entraba la de Ríos en el quinto minuto adicional, la que pegó en el palo?.

Facebook